Ayer me embarqué en una misión: comprar leggins de un color parejo (negro o azul oscuro) sin deslavado ni intervención alguna, con tiro no muy bajo, pretina ancha y que no parecieran jeans. Pero me encontré con algo que hace mucho no me pasaba: problemas con las tallas.
Veamos, yo soy una chica de contextura delgada, no soy ultra flaca pero si soy pequeña, mido 1.56 :D
creo que desde hace unos 10 años que mantengo mas o menos el mismo peso y en talla de pantalón ando por el 36.
Aclaremos que mis opciones tenian que limitarse a tiendas de Valparaíso porque no tenía tiempo para pasearme por mas lugares. Comencé por Ripley y no me gustó nada, luego en Falabella vino el terror!! Encontré dos modelos de diferentes marcas - Americanino y Mossimo- que cumplían con los requisitos. Tomé un talla S de cada uno, ya que las únicas leggins de jeans que tenía (Opposite) son de esa talla y las tuve que ajustar porque se me caían. Aparte que uno conoce su figura...
En el probador empecé por uno azul Mossimo, tenía buen calce pero sentía que me apretaban en la cintura, hubiese querido probar una M, pero solamente había en color negro focalizado.
Lo malo vino cuando intenté ponerme el Americanino...apenas me entraban las pantorrillas :s hasta de los tobillos era enano, no quise intentar subirlo porque iba a ser imposible; salí a buscar otra talla, no había M asi es que tomé la única que había en L ... la verdad es que nunca me habia puesto algo L en mi vida, pero ahi estaba yo, y me quedaba bien, igual apretada pero no me asfixiaba como la otra.
Entonces me puse a pensar lo difícil que debe ser para una mujer chilena de talla normal -que no es precisamente la xs- encontrar ropa bonita, de moda y que le quede bien, porque claro en la sección de señoras hay tallas grandes, pero no siempre son prendas muy "sentadoras". Realmente si una chica con más tallaje que yo se probaba esos pantalones sale con depresión de la tienda.
Me acuerdo que hace unos años atrás, las tallas eran siempre las mismas, de hecho uno se daba cuenta que era hora de hacer dieta cuando ibas por un pantalón nuevo en tu talla y no te los podías abotonar; es como lo que pasó con la llegada de tantos zapatos chinos, muchos son fabricados allá y desde hace un tiempo ya casi no soy 35 porque me quedan muy justos. Y ni hablar de la ropa china!!! es diminuta, una vez me probé un pantalon 40 y me quedaba ultra apretado y como el tiro era tan corto, se me veía todo si intentaba agacharme :s
Sería ideal que las marcas se fijaran en las contexturas promedio, porque por ejemplo, acá no abundan las mujeres de 1.80 y sin embargo, los pantalones tienen piernas larguísimas!!siempre tengo que arreglarlos, por eso desde que salieron los skinny jeans no me he vuelto a comprar otro modelo que no sea de pierna bien angosta, que por lo menos se puede doblar, si se arruga no se ve tan feo o si decido cortarlos no se nota diferencia en la costura.
Y bueno, como la parte sicológica juega un papel importante a la hora de vestirnos, no acepté tener que comprarme algo L jajaja y fui a mi fiel tienda Paris. Noté altiro la diferencia, tomé unos leggins Foster en 34 y 36 y unos pitillo de tela Opposite 36 para probar... y magia! las leggins Foster 34 me quedaban bien, pero como se me hacía un rollo en la cintura, me quedé con el 36 que me calzaba perfecto. Deseché el pitillo porque la idea de las calzas me gustaba más ya que me llegaba a la cintura (a pesar que decía tiro bajo) y todo quedaba en su lugar. Salí feliz y creo que no volveré a Falabella cuando quiera pantalones, por lo menos en esta experiencia concluí que las marcas que he comprado en Almacenes Paris son bastante más amables que el resto porque igual da lata ver los números grandes...tengo claro que es algo mental, pero sí salgo mas contenta cuando no subo de talla en las tiendas :D
Esta foto la saqué de la web de foster, no se nota bien , pero son las leggins que compré :)
